La primera noche que llegó Tiaguito me temí lo peor: yo sola con dos criaturitas menores de dos años, uno que demandaba su teta cada 2 ó 3 horas y otro que demandaba su mamáfulltime que ahora tenía que compartir.
La verdad es que todo el mundo me preguntaba cómo haría, con quién me quedaría, qué haría con mi vida, cómo haría para bañarme y más bla, bla, bla. Todo fue más simple de lo que pensaba. Las cosas pasan y listo.
Esa primera noche no tenía miedo como lo había tenido antes del parto, estaba tan contenta de ver a mis dos nenis sanos y lindos que no había lugar para oscuridades. Y así, simplemente pasó la primera noche. Tiago dormía con su pancita llena y esto me permitió que como todas las noches a las 23:30 (cuando termina Barney) Tobi tome su mamadera y se duerma como de costumbre.
A las 3 horas, ponele, se despertó el bebote pidiendo su teta, le cambié el pañal, provechito y al sobre nuevamente. Los dos se durmieron en su cuarto: no quería que Tobi viera que la mamá se llevaba al nuevo integrante a la cama de ella y a él lo discriminaban por "mayor".
Me acosté en mi cama sola, sin panza, sin hijitos, sin compañía pero con una felicidad tan pero tan grande que la cama de 2 plazas y media me quedaba chiquitísima.
sábado, 14 de junio de 2008
Primera noche
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